Perfiles SISA - Ángela Ibáñez


Ángela Ibáñez ha realizado un trabajo sostenido en favor de la recuperación de los patios escolares chilenos, con una innovadora propuesta que ha llevado adelante en la fundación Patio Vivo.

Al comenzar a trabajar en el mundo de la educación y constatar que la mayoría de las escuelas chilenas tenían desatendidos sus patios y no los consideraban en el proyecto pedagógico, nació en ella –licenciada en Artes y Humanidades, con un magíster en Arquitectura del paisaje– el primer impulso para este emprendimiento social que busca potenciar las oportunidades de aprendizaje a través de la experiencia, el juego libre y el contacto con la naturaleza en estos espacios.

Este empeño surgió de manera bastante intuitiva, cuenta Ángela. Y en él se ha enfocado en los últimos siete años, logrando materializar “Paisajes de Aprendizaje” en 70 escuelas y jardines a lo largo de todo Chile, y creando en el camino una importante red de colaboración entre distintas entidades que trabajan por la reconexión de la infancia con la naturaleza y el juego.
 
Esta intuición que tuviste de muy joven se transformó en una propuesta concreta. ¿Cómo trabajas tus proyectos?

No es el resultado de un plan que desde el principio tenía claro su objetivo final, yo creo que la creación y la innovación surgen más desde el hacer y el errar, desde el experimentar, y el plan va cambiando en el camino. Lo más permanente son los principios de los que nacen estas ideas. 

Yo partí trabajando con los patios porque quería traspasarles a niños y niñas la experiencia del amor por la naturaleza y el juego al aire libre, que tan enriquecedoras habían sido para mí de niña. En esa búsqueda se fue dando el proceso creativo que nos llevó a crear la fundación, y luego, gracias a un trabajo con un equipo multidisciplinario, se transformó en algo más metodológico pero que siempre está abierto al cambio y a recoger la visión de las comunidades en cada proyecto. 
 
Fuiste destacada por un medio como una de las 100 mujeres líderes 2020 en Chile. ¿Cómo ves la creciente integración de las mujeres al mundo público?

La verdad, no estoy tan segura de que este aporte tenga un sello en particular, pero sí podemos ver que en temas como la educación, la salud, el desarrollo social y la ciencia ha surgido un trabajo femenino muy significativo y creo que visibilizar a estas mujeres es importante para que sigamos avanzando en la igualdad de oportunidades y en la construcción de referentes positivos para niñas y niños también.

Cuando me preguntan de este tema me gusta extrapolar la visión que tenemos en la fundación para los patios escolares. Nosotros trabajamos para que en ellos haya espacio para niñas y niños, y que todos tengan oportunidades de desarrollar sus talentos, integrarse y desarrollar una buena convivencia. Lo mismo me gustaría para nuestra sociedad completa.

Muchas capacidades asociadas tradicionalmente a lo femenino, como la colaboración, la empatía y la capacidad de escuchar, hoy hemos visto que no tienen que ser propias de un género: hombres y mujeres podemos trabajar estas habilidades para la construcción de una sociedad más orientada a la cooperación. 
 
En SISA buscamos crear prendas que acompañen el relato de cada mujer por un largo tiempo; piezas heredables que se llenen de historias y momentos. ¿Existe alguna prenda que para ti tenga un significado especial?

Me gusta la ropa que dura. Muchas prendas las mantengo por años y si estuvieran disponibles podría volver a comprarlas. 

Pienso en este momento más que nada de mi pelo, que lo veo casi como un accesorio divertido en mi vida. Tengo mucho pelo y muy desordenado, y en general cuando trabajo lo llevo amarrado; y en los momentos de relajo, más míos, lo dejo ser. Este cambio entre pelo suelto y pelo tomado me permite jugar todo el tiempo.
Como artista, Francisca Reyes busca inmortalizar escenas que parecen veladas por una atmósfera misteriosa, con la convicción de que la belleza radica en tratar de capturar lo interno, en lo que se esconde más allá de artificios y apariencias. En sus fotografías, el efecto dramático de la luz natural le permite crear obras pictóricas, llenas de texturas, y así explorar la delgada línea que existe entre pintura y fotografía.